viernes, 28 de marzo de 2014

TRABAJO EN EQUIPO 

LEJOS SEA DE MI, OH JEHOVÁ, QUE YO HAGA
 ESTO. ¿HE DE BEBER YO LA SANGRE DE LOS
VARONES QUE FUERON CON PELIGRO DE SU VIDA? Y NO QUISO BEBERLA. LOS TRES VALIENTES
HICIERON ESTO.”.
2 SAMUEL 23

Siempre se ha pensado que las personas mejor capacitadas son las que dan mayores resultados y es un  concepto  muy discutible, lo que las personas necesitan no es tener mucho conocimiento sino el entrenamiento necesario,  el voto de confianza y un ambiente de credibilidad. Con esto no se quiere decir que preparase profesionalmente  no sea importante, al contrario es una herramienta útil cuando de obtener resultados se trata y si se  puede profundizar en la capacitación todavía mucho mejor.

 Hoy tenemos un mundo más abierto; por ejemplo anteriormente entre más estudiara  una persona mayores oportunidades se le presentaban, en nuestro contexto latinoamericano, las personas que más se preparan terminan frustrándose cuando a la hora de salir al mercado competente las posibilidades y sus ingresos no compensan o simplemente no hayan espacios para aplicar su profesión. Hoy se necesita unir la capacidad profesional con la disposición para el servicio si se quiere  alcanzar grandes objetivos. 

Las empresas están trabajando mucho esta área de lo que es generar un buen ambiente de trabajo. Si existe un  ambiente motivacional sin duda nos rodearemos  de un buen equipo de trabajo donde lo más importante no es la diferencia de clase, raza, o conceptos académicos, sino la voluntad para el  servicio y la visión clara  para quien se realiza dicho trabajo.

Uno de los grandes problemas de ejercer liderazgo  es que  se delega pero no se otorga autoridad. Es muy importante que el equipo de trabajo confíe en esa persona cuando le asignan responsabilidades sobre un área específica, pero que también se le dé autoridad para tomar decisiones, aunque es necesario e imprescindible que haya de parte de líder del equipo  un  proceso de supervisión este no debe ser usado o también mal entendido como una persecución o involucramiento en su tarea  sino como un cuidado normal  de  los estándares establecidos.
Este principio es aplicable al interior del hogar, se cae en contiendas por el incumplimiento de las tareas que se han asignado entre la pareja y los hijos son gobernado por una confusión de mala interpretación de lo que es el amor. 

Se delegan funciones  y no se supervisa por lo cual se incumple y se cae en reproches y palabras hirientes y malos entendidos por no aplicarse lo anteriormente visto. Una delegación de autoridad, una exigencia de cumplimiento y una supervisión de la tarea asignada de seguro llevará a la misma persona a reconocer sus aciertos como falencias y la necesidad de ser reorientado evaluado como parte normal del trabajo.

David un simple pastor de ovejas encarnó esta filosofía dejando a la humanidad el legado de su liderazgo, de seguro un hombre con muchas falencias como padre y con una vida licenciosa,  pero con un gran amor hacía el Señor y una humildad para reconocer sus faltas cuando fue necesario. Tal actitud contrasta con Saúl un líder prominente y orgulloso, con un gran potencial  pero solitario, desconfiado y temeroso. 

Si queremos hacer la tarea con otros estos elementos son fundamentales para un buen resultado:

GANAR EL RESPETO. Esta palabra no significa sembrar terror, tristemente  muchos líderes cristianos se mofan de sus resultados, Pero  es imposible acercarse a ellos por la barrera que anteponen, no permiten que nadie les juzgue sus actitudes basados en un texto Bíblico sacado de su contexto “no toquéis, dijo, a mis ungidos…” (1 Crónicas 16:22), someten el liderazgo a largas jornadas descuidando sus obligaciones de trabajo y  hogar sembrando terror de Dios sino cumplen los estándares previstos.

 Respeto no significa distancia, es necesario enseñar la importancia de honrar las personas en sus respectivos cargos. El apóstol Pablo era consciente de este principio en Romanos 13: 7, cuando expresó que “al que deban respeto, muéstrenle respeto, al que deban honor; ríndanle honor”.  El l líder debe mostrarse ante todo humano, sencillo e igualmente necesitado de esa misma gracia que busca sus colaboradores, quizá cuando falle se tenga de él la misma misericordia que aplicó a sus compañeros de camino.

SENTIDO DE IGUALDAD. David supo ganar el respeto de sus colaboradores al igual que mostró resultados de su liderazgo, una nación que se extendió hacía otros lugares y se fortaleció durante su reinado. Hubo un momento en el cual en una operación de rescate muchos de sus colaboradores se fatigaron y  tomaron la decisión de no llevarlos sino que se ocuparan en  otras tareas menos fatigantes, sus otros hombres fueron con él al combate y cuando ganaron el botín al regresar no querían compartir con aquellos que se habían quedado cuidando el bagaje. La intervención del rey David condujo a reconocer  al grupo que todos tenían igual derecho y acceso a las bendiciones obtenidas (I Samuel 30:23 y 24).  El buen líder no permite que en su grupo haya ciudadanos de segunda categoría

SENTIDO DE VALOR. En otra ocasión en  una campaña militar el rey expresó su deseo de beber agua del pozo de Belén. Tres de sus valientes arriesgaron valerosamente su vida por cumplir el deseo del rey y se arriesgaron frente al ejercito Filisteo para obtener agua del pozo, el rey no quiso tomar esta agua sino que la derramó en tierra y expreso: ‘’lejos de mí, oh Jehová, que yo haga esto. ¿He de beber yo la sangre de los hombres que fueron allí con peligro de su vida? (2Samuel 23:17), de manera visible y clara  mostró el cariño que siente por los suyos. También se resalta el deseo de agradar a su líder por parte de estos tres valientes a aun a costa de sus propias vidas. Una maravillosa forma de mostrar a estos hombres la alta estima en que los tenía. Un buen líder hace sentir  a sus colaboradores lo importante que son para él.

SENTIDO DE LIBERTAD Y CONFRONTACIÓN. Al final de su vida casi perece en una expedición militar. Luego de la batalla sus colaboradores se le acercaron y dijeron ‘’Nunca más de aquí en adelante, saldrás con nosotros a la batalla, no sea que apagues la lámpara de Israel’’ (II Samuel 21:17). Esto también caracteriza al buen líder, da libertad a los suyos para que lo confronten y corrijan cuando sea necesario.

Quizá por eso fue que David ganó el reconocimiento de Dios de ser llamado “un hombre conforme a su corazón” por la forma de trabajar y valorar a otros en su labor. (Hechos 13:32)
Los verdaderos líderes reconocen la labor de otros y las resaltan en momentos que son necesarios.
Sin duda David es un buen ejemplo de un liderazgo sano donde todos SE SIENTEN IMPORTANTES en lo que hacen por lo cual se sienten comprometidos día a día a dar más de lo que son.

Necesitamos urgentemente recuperar éste modelo de liderazgo si deseamos sacar  la obra de Dios adelante y cualquier meta que nos tracemos en la vida siempre  teniendo en cuenta que cada persona es valiosa y de alta estima primeramente a los ojos de Dios y luego a los nuestros.
 ¡QUE DIOS NOS AYUDE!               
LIC. FERNANDO OSORIO








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